Estos son los tipos de cargadores que existen para los vehículos eléctricos

Estos son los tipos de cargadores que existen para los vehículos eléctricos

El vehículo eléctrico forma parte, cada vez más, del presente de nuestras carreterasEl próximo bienio parece que su crecimiento será significativo. Conocer todos los factores y novedades de estos modelos es importante para ir acostumbrándonos a ellos y que no nos resulten desconocidos.

Quién sabe en qué momento tendremos que ponernos al volante de un vehículo eléctrico. Los diversos modos de carga pueden ser una verdadera incógnita para quienes comienzan en el mundo de la movilidad sostenible. Los conectores, la compatibilidad de los puntos de carga y su funcionamiento son las claves de la ecuación para entender cómo trabaja el coche eléctrico. Y todo es bastante fácil.

¿Qué es eso de los kilovatios, kilovatios hora o kWh/100km?

El kilovatio (kW) es una unidad de potencia y mide el “caudal eléctrico”. Es la cantidad de energía que pasa a través de un cable, y podemos compararlo con el caudal del grifo. En nuestro hogar, la potencia eléctrica contratada normalmente es del rango de entre 5,5kW y 8kW. Esto indica la cantidad de energía que podemos gastar en un momento dado.

El kilovatio hora (kWh), por otro lado, es otro de los conceptos importantes, y mide la cantidad de energía o electricidad que se almacena en una batería. En el ejemplo del grifo, los kWh indican la capacidad del recipiente. Por ejemplo, en el Citroën C-Zero la batería dispone de una capacidad de 14,5 kWh. Podemos compararlo con el depósito de los coches tradicionales. En lugar de la “l” de litros, tenemos “kWh” de kilovatios hora.

En los vehículos tradicionales también tenemos los litros de consumo a los 100 km. Así podemos comparar la eficiencia de varios vehículos. Para comparar dos vehículos eléctricos entre sí, tenemos los kWh/100km, o la cantidad de kilovatios hora que se consumen para conducir a lo largo de 100 kilómetros. Es un concepto idéntico al consumo de litros a los 100 de los coches de combustión y, en el caso de un vehículo eléctrico, determinará también la autonomía del coche. Si un eléctrico tiene una batería de 100kWh y consume 25kWh/100, por hacer las cuentas redondas, su autonomía rondará los 400km.

Tres modos de carga en función de tus necesidades

Podríamos decir que existen cuatro formas de recarga eléctrica, pero la primera de ellas se limita a la conexión de las bicicletas eléctricas directamente a la toma de la torre en la calle. Por tanto, tomaremos como válidos tres modelos que varían, principalmente en su potencia, tipo de conector, y velocidad de carga.

Recarga convencional, hasta 2,3kW de potencia

El primero de ellos es un tipo de carga lenta que se denomina recarga vinculada o convencional. Es un tipo de carga monofásica que usa la misma intensidad y voltaje que tu vivienda. Es decir 13 amperios y 230 voltios.

Por ello la carga en este “modo 2” está limitada a 2,3kW de potencia. Conectado a esta toma de corriente, un Citroën C-Zero tarda entre 6 y 11 horas el cargarse completamente, en función de la intensidad. Esto se debe a que el conector es el tradicional Schuko que usamos para el resto de electrodomésticos. El cable, por tanto, es más delgado que otros conectores. Además, se distingue porque tiene una pequeña caja en su centro que actúa como comunicador entre el coche y la toma de tierra, y para saber cuándo debe abrir o cerrar el flujo eléctrico.

Esta solución es perfecta para cargas durante la noche en tu propio garaje. Además, esta recarga acaba siendo la más habitual por su sencillez, el nulo coste de instalación y porque podemos elegir la potencia a contratar para que nos salga muy asequible.

Recarga semirrápida, 7,3kW de potencia

En segundo lugar encontramos un tipo de recarga semirrápida, también conocida como “modo 3” que, aunque es similar al modo 2, requiere de una toma de tierra física llamada caja mural o wall box anclada al suelo.

En la imagen inferior observamos cómo se carga un Citroën E-Mehariel regreso del mítico vehículo a un formato eléctrico, con este tipo de cargador. Es muy habitual en todos los vehículos eléctricos.

El vehículo necesitará ahora solo 4 horas de recarga para cargarse completamente, la mitad que el método convencional, gracias al empleo de hasta 32 amperios de intensidad y 230 VAC de voltaje eléctrico. Es decir, estas torres de carga entregan una potencia de hasta 7,3kW aproximadamente. De momento este tipo de puntos de recarga podrían estar algo más extendidos. Pero ya es habitual encontrarnos los puntos de recarga en zonas públicas como centros comerciales, cines o aparcamientos públicos. Incluso cabe la posibilidad de instalar uno en el garaje de tu propio domicilio, una alternativa más que válida.

La carga semirrápida hace uso de un conector Mennekes o de Tipo 2, que asegura la conexión para que no se desprenda con facilidad, como puede ocurrir con el conector Schuko de casa si damos un tirón al cable. Es la mejor opción para evitar cualquier posible descarga y, sobre todo, para prevenir el deterioro de los conectores. Posee numerosos orificios que facilitan un protocolo seguro de comunicación entre el coche y la torre, para comprobar que la carga no comienza hasta que la potencia (elevada) no esté completamente asegurada.

Cada uno de estos orificios tiene su función. El conector L1 es la fase y la N es el neutro, necesario para que la corriente pueda volver. Para realizar esta carga más deprisa usamos un mayor número de contactos que el conector tradicional, en este caso, hasta tres (carga trifásica) con los conectores L1, L2 y L3. También posee un conector de tierra que, aunque no se utiliza tan a menudo, es igualmente importante para comprobar que la toma sea correcta y para que la electricidad pueda salir fácilmente del coche a través del cable.

Por último, observaremos unos orificios más pequeños señalizados con las siglas PP y CP. El primero es el piloto (PP), que sirve para que el coche y el punto de carga se comuniquen. Este confirma el bloqueo del conector, establece la potencia máxima de carga (±7,2kW) y otra información relevante para la conexión. Por su parte, el conector de proximidad (CP) es el último en conectarse y el primero que se desconecta al sacar el cable. Sirve como salvavidas, pues en cuanto es desconectado físicamente se corta la luz.

Recarga rápida, hasta 350kW de potencia

Una batería de un vehículo eléctrico necesita recargarse a través de corriente continua, que es aquella en la que los electrones se mueven en una sola dirección, al contrario de la corriente alterna que llega a nuestro hogar a través de las líneas de alta tensión. Para poder recargar nuestro coche será necesario hacer uso del cargador embarcado, un dispositivo que se encuentra situado en la parte inferior de la carrocería. Este útil realiza la conversión de corriente y facilita el cargado a alta velocidad.

En la recarga rápida podemos cargar directamente en continua. Para su recarga existen dos modelos de conector: el CSS Combo, estándar de carga rápida en Europa y el CHADEMO, estándar de carga rápida en EEUU y Japón. El conector CSS, en nuestro caso, será el más habitual y permite cargar con hasta 350kW de potencia, es decir, la batería de un coche se recargará en unos 15 minutos hasta el 80%. El principal problema de la carga en este modo 4 es el coste: la torre cuesta 30.000€ y el gasto de la acometida eléctrica que hay que llevar a la torre, con cables muy anchos, es considerable.

Además, la carga en modo 4 es de pago y la tarifa puede ser de unos 0,446 €/kWh, en función de la electrolinera a la que acudamos. En cualquier caso saldrá siempre más caro que recargar en casa, pues en el caso de la recarga lenta convencional, se suele pagar a 0,016€/kWh. Por todo ello podemos considerar que la carga en modo 4 es en casos de emergencia, para viajes largos en los que no dispongamos de tiempo para estacionar largas horas. Aún así, es más asequible que combustibles como la gasolina o el diésel.

Cargar el coche eléctrico sin cables, ¿realidad o utopía?

La autonomía de los vehículos eléctricos puede ser en algunos casos un reto a superar. También de lo más preguntado en concesionarios. Quien ya dispone de un vehículo eléctrico reconoce que son factores a los que uno se habitúa, acostumbrándose a cargar el coche por la noche o en el trabajo. Aún así, sería maravilloso cargar sin cables.

La carga inalámbrica es una de las tecnologías que más está avanzandoen los últimos años, desde los dispositivos móvileshasta los coches eléctricos. Un ejemplo es el Drive 11es un prototipo del sistema ‘aparca y carga’, que se despliega en el suelo, como un colchón sobre el que se sitúa el coche.

Aunque también esta tecnología puede instalarse bajo el pavimento, de tal forma que podría ofrecer el servicio de recarga de las baterías en aparcamientos de centros comerciales o en edificios de oficinas, por ejemplo. La compañía Premo en colaboración con Andaltec, el CSIC y la Universidad Politécnica de Madrid también trabajan en proyectos para crear un sistema de recarga inalámbrica con materiales más ligeros y resistentes.

En los primeros prototipos de esta tecnología, un sensor de radiofrecuencia se coloca sobre una bobina con potencias de 3,3kW, 6,6kW y 11kW. Se busca, de cara al futuro, la estandarización de los sistemas de recarga inalámbrica que permita que cualquier coche se cargue en cualquier punto de carga, sin importar el modelo. Así se ve el futuro de la movilidad eléctrica:

Imágenes | iStock 100pk omada Citroën Media Center emov

¿Tengo un cargador eléctrico cerca de mi casa?

¿Tengo un cargador eléctrico cerca de mi casa?

La red española de puntos de recarga cuenta, a fecha de redacción de este artículo, con 5.372 puntos de acceso público. Ubicados en la calle, junto a gasolineras, en centros comerciales o en cooperativas y espacios abiertos, dan servicio a la red de movilidad sostenible. Sin embargo, la “falta” de puntos de recarga sigue siendo un miedo común a la hora de invertir en un vehículo eléctrico.

¿Tengo un cargador eléctrico cerca de mi casa?”, se preguntan los usuarios que ven difícil la instalación propia, quizá porque no cuentan con plaza de garaje. En este artículo te enseñamos cómo encontrar el cargador más cercano, dónde se ubican, por qué cada vez hay más y, finalmente, cómo poner uno en tu garaje, incluso si es comunitario.

¿Dónde está el siguiente punto de recarga?

Planificar la ruta es clave para ahorrar tiempo, especialmente si estamos de vacaciones o usamos el vehículo para el trabajo. En este último, podemos aprovechar la parada para comer para hacer uso de algún punto de recarga público. Del mismo modo en que acostumbramos a cargar el móvil en base a distintas “paradas” (comida, tiempo de oficina, mientras dormimos…), el vehículo eléctrico cambia nuestra forma de aproximarnos a la autonomía del coche. Tras un par de días conduciendo un eléctrico, nos habituamos a calcular mentalmente cuándo es el mejor momento para cargar.

En el mapa de arriba, obtenido de la web de Electromaps a finales de agosto de 2018, se observan los diferentes puntos de recarga de acceso público de la península. Destaca que ciudades más pobladas y densas, como Madrid, Barcelona o Lisboa, cuentan con más cargadores cercanos. Al acercanos a cada territorio y ciudad podemos navegar sobre la clásica capa de Google incluso a nivel de calle. Se trata de un mapa imprescindible durante nuestros viajes.

También es clave conocer el tipo de clavija. En la imagen inferior observamos, por poner un ejemplo vacacional, la localidad mallorquina de Lloret de Vistalegre. El punto de recarga seleccionado dispone de dos enchufes, cada uno de un tipo diferente. El primero es un enchufe Schuko tradicional como el que observamos en los hogares, y que nuestro Citroën C-Zero puede usar gracias al cable Yazakiincluido en todos los modelos.

El segundo símbolo hace referencia al enchufe Mennekes, cuyo cable también está incluido en los modelos Citroën C-Zero y E-MEHARI, y que se ha convertido en estándar de recarga eléctrica. En base al tipo de enchufe que nos encontremos, la carga será más o menos rápida, por eso el mapa es tan importante. También nos informa (en rojo) de las estaciones de carga que sufren alguna avería, clave si vamos con el tiempo justo.

¿Por qué hay tantos puntos de recarga públicos?

En julio de 2018 la Asociación de Fabricantes Europeos de Automóviles (ACEA) hizo público un informe para dar a conocer el estado del arte de los puntos de recarga europeos. España se mantiene en un interesante 5º puesto con un 4,26% de todos los puntos de recarga de la Unión Europea. Doblamos a casi todos nuestros países vecinos, aunque los Países Bajos (28,40%), Alemania (21,60%), Francia (13,96%) y Reino Unido (12,2%) tienen una mejor red de electrificación.

La red, tal y como está diseñada, da un servicio básico a las localidades menos pobladas, bueno para municipios de tamaño medio y excelente para las grandes ciudades. Sin embargo, a medida que añadimos vehículos eléctricos –y su demanda se está disparando–, podría quedarse corta. Es por eso que se han impulsado mecanismos interesantes para que diferentes agentes instalen más puntos de carga públicos.

Por ejemplo, el Real Decreto 1053/2014 entró en funcionamiento a través de la ITC BT 52 mediante el título “Instalaciones con fines especiales. Infraestructura para recarga de vehículos eléctricos”. En esencia, este real decreto obligaba a un número mínimo de puntos de recarga eléctrica:

  • Un mínimo de una estación de recarga por cada 40 plazas en aparcamientos de flotas privadas y estacionamientos públicos. Por ejemplo, en tu empresa o en el centro comercial al que vas a comprar.
  • En la calle, en base a lo que digan las normativas municipales, que cada vez se posicionan más a favor del vehículo eléctrico. Los ayuntamientos son los primeros interesados en tejer una mejor red de recarga.
  • En viviendas unifamiliares de nueva construcción se pide añadir un circuito adicional (llamado C13) para dejar listo un punto de recarga particular. Así, la instalación posterior es más fácil.
  • Y en edificios de propiedad horizontal (pisos con parking colectivo) han de permitirse las conducciones por zonas comunes. Es decir, que si queremos un punto de recarga, la comunidad está obligada a autorizarlo, como veremos a continuación.

Aunque quizá en un par de años no nos haga falta instalar un punto en nuestra vivienda, teniendo en cuenta el modo en que los puntos de recarga se han convertido en un servicio extra en numerosos negocios. Hoteles, spas, restaurantes y otros negocios con parking están ofreciendo la carga de vehículos eléctricoscomo servicio adicional.

Para entender el por qué, imaginemos tres restaurantes de carretera cercanos. En el momento en que uno de ellos instale un punto de recarga, se posiciona muy por encima de sus competidores directos, obligando a los otros dos a realizar inversiones similares si buscan mantener el mismo nivel de mesas al día.

Los puntos de recarga eléctricos en garajes serán lo normal

Es posible que el lector tenga un garaje, ya sea particular en su vivienda o comunitario en un garaje compartido. Si tienes un garaje propio, lo cierto es que hay puntos de recarga en los que no habías caído. Son los mismos en los que enchufas las herramientas u otros objetos: el enchufe Schuko. Si hoy te compras un Citroën C-Zero o si uno de tus conocidos trae un vehículo eléctrico a casa, ya tienes instalado un punto de recarga con todas las garantías.

Aunque el Schuko carga más despacio que el conector Mennekes, en una vivienda se puede contratar una tarificación nocturna de tipo supervalle que nos ayude a ahorrar. ¿Y en un garaje comunitario? La Unión Europea busca que todos los garajes sean eventualmente un punto de recarga limpio, una electrolinera particular para sus vecinos.

Para ello, iniciativas orientadas a la eficiencia energética de los edificios tienen ahora puntos específicos para la instalación de puntos de recarga comunitarios. A partir de 2025, todo edificio nuevo con más de 10 plazas de garaje tendrá que introducir el precableado para la recarga eléctrica. Recordemos que el tipo Mennekes usa un cable de sección ligeramente mayor que la que pueden tener las luces del garaje u otros servicios. Y lo mismo ocurre si en una comunidad ya existente se hacen reformas de importancia pasado el 1 de enero de 2025.

Pero, ¿y en la actualidad? ¿Cómo instalo ya un punto de recarga en mi garaje?Como todo lo que involucra gastos y espacios comunes, para instalar un punto de carga en nuestro garaje tendremos que pedir permiso formal a la comunidad, y esta solo podría negárnoslo si encuentra problemas como falta de espacio. El uso del enchufe puede ser personal, en cuyo caso los cables saldrán de nuestro cuadro de registro, o comunitario, para lo que se puede hacer una instalación común que aproveche la infraestructura.

Teniendo en cuenta pequeño tamaño de estos puntos (observar la imagen de arriba), es cuestión de un trámite, y el precio de una instalación ronda entre los 650 y los 950 euros, y hay ayudas para ello. Para funcionar correctamente, cada punto de recarga necesita alimentación eléctrica y un mantenimiento muy bajo que por lo general suele ofrecer el fabricante o distribuidor. LuGEnergyEfiMob o WallBox son solo alguno de los ejemplos de cargadores.

La instalación requiere un técnico cualificado, aunque podemos adelantar cierta información para tenerla en cuenta. Como que el cable tan solo necesitará una sección considerable ligeramente más grande que la doméstica, y que tendrá que ir protegido con cubierta y tubo corrugado. Si puede soterrarse, mejor, para evitar posibles contactos, aunque suelen instalarse grapados a techo.

Abríamos el artículo comentando cómo los usuarios aún penalizan la compra de vehículos eléctricos bajo la creencia de que hay pocos puntos de recarga. No solo hay muchos, sino que además podemos instalar puntos de carga por nuestra cuenta en espacios comunes y garajes. ¿Te sumas a la movilidad limpia?

Imágenes | iStock/Scharfsinn86iStock/Scharfsinn86iStock/Thanyakan ThanapanprasertEfimob Pro

¿Puedo invertir en un vehículo eléctrico si mi potencia contratada es de 2,3 kW? ¡Por supuesto!

¿Puedo invertir en un vehículo eléctrico si mi potencia contratada es de 2,3 kW? ¡Por supuesto!

Cuando nos cambiamos de domicilio, uno de los aspectos que analizamos es la potencia de luz contratada con nuestro proveedor. El convenio popular es que un hogar normal necesita una potencia mínima de 3,45 kW e incluso 5,75 kW, y es que cada vez tenemos más dispositivos y electrodomésticos dependientes de la electricidad.

Lo cierto es que mucha gente ha demostrado que se puede hacer vida normal con 2,3 kW sin tener que renunciar a poner la secadora o el aire acondicionado, si sabemos organizarnos. Pero, ¿y si nos hacemos con un coche eléctrico? ¿Podremos cargarlo con esa potencia?

¿Nos vale el enchufe de casa para cargar nuestro coche eléctrico?

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que podemos cargar nuestro coche eléctrico en cualquier enchufe domésticoel llamado schuko. Este tipo de enchufe es el que podemos encontrar en nuestra casa, aunque lo recomendable es que usemos uno instalado en nuestro garaje y no lancemos un alargador por la ventana.

Con este tipo de enchufe podremos cargar nuestro vehículo eléctrico con una potencia de 3,7 kW y 16A de intensidad de corriente, aunque si tenemos contratado una tarifa de 2,3 kW lo haremos con una intensidad de 10A. Es lo que se llama recarga ocasional porque se entiende que se trata de una opción poco habitual que, aún así, servirá para buena parte de los usuarios con la recarga nocturna.

Con esa potencia podemos cargar en unas 10 horas algo menos de 23 kW (siempre existen pérdidas en la generación). Recordemos que por ejemplo la batería del Citroën C-Zero tiene una capacidad de 15 kWh, por lo que nos bastarían entre 7 y 8 horas para cargarla al cien por cien. Mucho menos del tiempo que el vehículo pasa aparcado por la noche. No es la opción más rápida, pero es la más asequible. Además, no tenemos que cambiar la instalación eléctrica. Usando esta opción, para un C-Zero obtendríamos una autonomía de 150 km.

¿Será suficiente potencia para nuestro coche eléctrico?

Una de las precauciones necesarias cuando contratas una potencia de 2,3 kW es no simultanear el uso de muchos aparatos en el hogar para no superar esa cifra. Ya sabemos que, en caso de hacerlo, saltarán los plomos y nos quedaremos sin luz.

El coche eléctrico se convierte en un dispositivo más para la red eléctrica de nuestra casa, por lo que deberemos tener la misma precaución de no simultanear su carga con el uso de otros aparatos. La mayoría de los propietarios de vehículos eléctricos precisamente aprovechan la noche para cargar, momento en el que presumiblemente tendremos las luces y la mayoría de electrodomésticos apagados, con excepción del frigorífico.

Además, al cargar el coche mientras dormimos podemos aprovecharnos de las tarifas con discriminación horaria. En este tipo de tarifas pagamos menos por las llamadas horas valle, aquellas que son más asequibles porque son en las que hay menor demanda energética. Estas horas valle suelen aparecer durante la madrugada, momento en el cual estaremos cargando nuestro vehículo eléctrico.

¿Nos vale cualquier garaje para cargar el coche eléctrico?

Una última cuestión que quedaría por resolver es qué punto de luz utilizamos para cargar nuestro coche eléctrico. Un factor determinante es que deberemos contar con garaje propio o plaza de aparcamiento en uno comunitario, pues será allí donde contamos con nuestro punto de carga vinculado. Existe la posibilidad de instalar puntos de recarga en la calle, pero es una posibilidad algo complicada de llevar a cabo en nuestro país.

Si disponemos de un garaje particular, lo más probable es que contemos con un enchufe del tipo schuko en el podremos cargar nuestro coche en las condiciones arriba descritas. En el caso poco probable de que no contásemos con ese punto de luz, podemos hacer una derivación desde el contador de nuestra vivienda, siempre ciñéndonos a la instrucción técnica complementaria del Reglamento electrotécnico de baja tensión ITC-BT-52, encargada de regular la infraestructura de recarga para coches eléctricos.

Si en cambio lo que tenemos es una plaza de aparcamiento en un garaje comunitario lo tendremos algo más complicado, pues es muy posible que no tengamos un punto de luz asociado a nuestro contador y los que haya serán de titularidad de la comunidad de vecinos. Una solución interesante es hacer una derivación desde el contador de nuestra vivienda, si las circunstancias lo permiten.

Es una opción asequible y bastante rápida consistente en tubo corrugado y cable protegido. Ni siquiera necesitamos el permiso de nuestra comunidad porque la Ley de Propiedad Horizontal nos dice que bastará con informar al presidente. Sí necesitaremos un electricista que haga cálculos.

En el caso de que tampoco podamos hacer la derivación desde nuestro contador (porque sea físicamente imposible), podemos instalar uno a partir del general del garaje, de tal manera que podamos repercutir el consumo realizado en la carga de nuestro coche. En este último caso sí necesitaremos el permiso de la totalidad de los vecinos, más electricista.

En cualquier caso se trata de un problema temporal, pues la Unión Europea está legislando a favor de los puntos de carga en los garajes comunitarios y a partir de 2020 deberían ser obligatorios en las viviendas de nueva construcción y las recién reformadas.

En Citroën Eléctricos | Las 6 preguntas que te harás antes de dar el salto al eléctrico

Imágenes | Neven KrcmarekSiarhei HorbachPexels/JayMantri

El coche eléctrico, en tus vacaciones

El coche eléctrico, en tus vacaciones

¿Te vas de vacaciones? ¿Vas a algún destino playero especialmente atestado? ¿O quizás vayas a alguna montaña tranquila y fresca? Cualquiera que sea tu opción, si viajas este artículo puede interesarte.

La oportunidad de probar el coche eléctrico, a tu alcance

Una vez cada diez o doce años cambiamos de coche, de modo que es posible que estés pensando en comprar uno nuevo en los próximos meses. Es también posible que hayas pensado en la posibilidad de escoger un modelo eléctrico (el 36% de los españoles ya se han planteado dicha posibilidad). La cada vez mayor preocupación por el medioambiente y el aire que respiramos en las ciudades, sumado a las ventajas económicas y de movilidad que presentan los vehículos eléctricos, son suficientes motivos para considerar la posibilidad de dar el salto a un modelo de estas características.

Sin embargo, como ya contábamos en este espacio, una de las barreras de la adopción de la automoción eléctrica es la propia sociedad. Estamos acostumbrados a otro tipo de movilidad con cien años de tradición, y el cambio siempre ofrece cierta resistencia.

Continúa habiendo muchas dudas con respecto a su autonomía, la red de puntos de recarga e incluso la forma de conducirlos generadas por el desconocimiento sobre hasta qué punto estas cuestiones han dejado de ser la barrera que suponían hace una década. Y así lo reconoce el 52,2% de los españoles.

En esta situación, las agencias de alquiler de coche y de carsharing suponen un aliado excepcional para el vehículo eléctrico. Es probable que, si vas de vacaciones a un destino alejado de tu ciudad, dejes el coche en casa y optes por viajar en avión. Máxime si visitas alguno de los maravillosos archipiélagos de nuestro país. En este caso, alquilar un coche eléctrico supone una excelente oportunidad de tener tu primera experiencia con este tipo de vehículos. Podrás conocer de primera mano y de forma inmediata las características y prestaciones de la movilidad eléctrica.

El coche eléctrico, esencial para el turismo sostenible

No es casualidad que ayuntamientos de muchas ciudades turísticas estén apostando por la movilidad eléctrica (coches, autobuses, tranvías…). El patrimonio artístico o los recursos naturales son una importante fuente de turismo para ellas, por que lo buscan ampliar las actividades y opciones de ocio sin que ello perjudique el ecosistema o dañe los monumentos.

Además, estas ciudades cuentan con determinadas características que dificultan la movilidad en sus calles: Por un lado, el incremento brusco de población en verano ante la llegada masiva de turistas. Segundo, su disposición junto a la costa(en la mayor parte de los casos) con la presencia de bahías, istmos, penínsulas… que dificultan el acceso a las zonas más turísticas.

Islas: bastión y punta de lanza del coche eléctrico

Este es el caso de Las Palmas de Gran Canaria, una ciudad en la que las instituciones públicas han apostado por la movilidad eléctrica para ofrecer un destino turístico sostenible y de calidad. Por ello, han querido darle más protagonismo al coche eléctrico y han eliminado el IGIC (el IVA canario) en la compra de este tipo de vehículos.

Algo similar ocurre con las Islas Baleares, que ya han puesto fecha para prohibir la venta de vehículos de combustión, fijada en 2025. Tampoco faltan medidas a nivel local, pues el Gobierno de Formentera llegó a un acuerdo con Citroën en 2016para fomentar la movilidad eléctrica en la isla.

Con este acuerdo, la marca cedió al Consell Insular de Formentera varias unidades del E-MEHARI, la versión eléctrica del mítico descapotable multiusos que tan de moda se puso en la isla a finales de los 60. El nuevo modelo conserva algunas de las características del original, incluido el interior totalmente lavable, y cuenta con una autonomía de 200 kilómetros, casi tres veces el litoral completo de Formentera.

La relación entre Formentera y el E-MEHARI es sólo un ejemplo de la estrecha relación que guardan los vehículos eléctricos y los destinos turísticos. Así que tenlo en cuenta y cuando vayas de vacaciones este verano, piensa en probar un coche eléctrico. Es una oportunidad perfecta.

Madrid se vuelca en su apuesta por el vehículo eléctrico

Madrid se vuelca en su apuesta por el vehículo eléctrico

La cuarta edición de Vehículos Eléctricos Madrid (VEM)organizada por el Ayuntamiento de la capital y la Asociación para el Desarrollo e Impulso del Vehículo Eléctrico, AEDIVE, nos ha dejado grandes noticias y titulares sobre la calurosa acogida que están recibiendo todos los vehículos de movilidad eléctrica y cero emisiones.

Esta feria, que tuvo lugar el pasado mes de junio durante los días 1, 2 y 3 del mes en la Plaza de Colón de Madrid, contó con más de 60 expositores y stands que atrajeron a cerca de 15.000 visitantes de la capital madrileña. En ella pudimos descubrir todos los avances en materia eléctrica, desde coches hasta motos, bicicletas y furgonetas, así como todos los servicios de alquiler asociados a la movilidad eléctrica.

Madrid experimenta la sensación eléctrica

La cuarta edición del VEM fue un enorme escaparate de lo que está ocurriendo en la actualidad con la movilidad en la capital madrileña, permitiendo a los interesados ver, tocar y usar los vehículos expuestos durante las tres jornadas que duró. Un fin de semana en el que se consolidó, una vez más, el éxito de Madrid en su apuesta por los eléctricos. Además de importantes lanzamientos y novedades, muchas compañías como Citroën aprovecharon la ocasión para mostrar sus esfuerzos depositados en un proyecto por el futuro de nuestras ciudades.

El VEM 2018 acogió también la presentación de otros servicios “en la sombra” que también están realizando un trabajo a favor de la movilidad ecoeficiente. Por ejemplo, las empresas instaladoras de puntos de carga, las comercializadoras de energía verde y los gestores de carga, entre otras muchas imprescindibles para la movilidad eléctrica.

Una de las cuestiones más interesantes fue las facilidades que desde la organización dispusieron para realizar una acción demostrativa en la que cualquier interesado pudiese probar y disponer de los vehículos en su inmersión en el entorno urbano, para poder experimentar de primera mano la acción real a manos de un vehículo eléctrico.

Tal y como aseguró Arturo Pérez de Lucía, director gerente de AEDIVE, una de las “mayores dificultades para la integración del vehículo eléctrico son los prejuicios que aún hoy existen hacia ellos en la calle”. El miedo al cambio, por las dudas acerca de la velocidad, la autonomía o las prestaciones del eléctrico, son una barrera que es fácil romper cuando alguien experimenta y se sube al coche. Pero probarlo en primera persona aporta una perspectiva propia sobre el futuro de la movilidad. Ese fue, sin duda, el objetivo de organizadores y fabricantes, “que estos días los vehículos se pudiesen conducir”.

Los carsharing siguen abriendo nuevas ventanas

En este sentido, los servicios de carsharing están resultando muy ventajosos para facilitar un cambio de concepto sobre la movilidad eléctrica. Situar la feria y la circulación de estos vehículos de alquiler en el centro de la ciudad (y no en circuito) fue uno de los principales aciertos para demostrar que estos vehículos ya están aquí y que son válidos para el uso diario. El resultado, altamente positivo: hasta 1.500 pruebas de coche se realizaron a lo largo de las tres jornadas que duró el VEM 2018.

Madrid, por su parte, tiene un recorrido en la movilidad eléctrica mayor que en otras ciudades, pues resulta cada vez más sencillo acercarse a coches y motos eléctricas gracias a las numerosas ofertas de servicios carsharing y motosharing; entre los que destaca emov, que dispone de 600 Citroën C-Zero circulando en la actualidad por Madrid. Hasta 300.000 usuarios circulan ya por las calles de la capital diariamente haciendo uso de estas propuestas de alquiler. Eventos como el VEM 2018 han permitido juntar toda la oferta de movilidad eléctrica, desde el sharing hasta la venta, hacia un futuro más próximo.

Subimos la “apuesta” con más puntos de carga

Junto a estos servicios de movilidad, en VEM 2018 se han dado cita fabricantes de puntos de carga y gestores de estos servicios. Allí pudimos conocer al propietario del aparcamiento de la plaza de Colón, donde se dio lugar el evento y donde, además, se han añadido 21 plazas de aparcamiento para vehículo eléctrico con hasta diez puntos de carga, que serán ampliados próximamente. Buenas noticias para la ciudad. De esta forma se hace frente a uno de los principales pretextos contra los eléctricos: disponer de un aparcamiento propio.

Cargar tu coche en casa no es fácil en el entorno urbano, y estos aparcamientos rotatorios resultan una realidad muy necesaria si se llega a acuerdos con los usuarios para poder disponer de tarifas especiales. Por ejemplo, para la carga nocturna. Además, esta opción abriría otras ventanas a áreas de negocio en aparcamientos públicos que durante la noche no tienen tanta ocupación.

Una opción eco: un aire limpio

El Plan A de Calidad del Aire programado por el ayuntamiento de Madrid y su restricción del tráfico a los vehículos más contaminantes ha sido otro de los temas interesantes que se ha tratado durante el foro del VEM 2018. Los ciudadanos necesitamos adaptarnos a la nueva movilidad. Quizá por eso el público que se acercó al evento venía con el interés de conocer las opciones limpias de movilidad que tanto atractivo está generando.

Desde la organización se ha realizado un balance de lo más positivo, tanto en afluencia como en la oferta e información desde los expositores, además de la satisfacción de haber podido disfrutar de unas jornadas demostrativas y prácticas. Ya se preparan para su quinta edición.

Tres millones de euros para una capital de futuro

A pocas fechas de dar comienzo la VEM 2018, la Comunidad de Madrid aprovechó para anunciar que destinará tres millones de euros para fomentar la compra de vehículos ecológicos y la instalación de nuevos puntos de carga. Una noticia que, sin duda, tuvo un gran recibimiento y que fue muy comentada durante la celebración del evento. El anuncio de esta partida presupuestaria a la promoción de los vehículos de energías alternativas cuenta con el respaldo de la Dirección General de Industria, Energía y Minas.

El importe exacto de estas ayudas es difícil aún de calcular, a falta de más datos, aunque parece que todo apunta a que sea muy similar al del último Plan MOVEAllevado a cabo por el ministerio de Economía. Es decir, se estima que el programa esté dotado con dos millones de euros destinados a la compra de vehículos de energías alternativas, mientras que las ayudas para la implantación de infraestructura de carga ascenderían a un millón de euros.

Este programa calculó una media mínima de 18.000 euros para autobuses y camiones, 5.000 euros para microbuses y camionetas y 500 para turismos y furgonetas, por lo que se destinará la ayuda en función del tipo y modelo de vehículo. En cuanto a los incentivos para la red de carga eléctrica, las ayudas pueden financiar hasta el 40% del coste de los nuevos puntos de carga, en función de si son de recarga convencional, semirrápida o rápida.

Imágenes | VEM2018 Twitter Citroën España emov

La apuesta por los eléctricos continúa consolidándose en este 2018

La apuesta por los eléctricos continúa consolidándose en este 2018

Gobiernos, fabricantes, ciudadanos, instituciones ecologistas y estudios de expertos están de acuerdo en algo: el coche eléctrico es el futuro. El sacrificio y afán por materializar este objetivo supone una potente inversión económicaque la industria automovilística está decidida a realizar. Hasta 75.000 millones de euros pueden destinarse al desarrollo de estos modelos eléctricos, aprovechando una tendencia positiva que aparece dibujada sobre los próximos años.

En comparación al mismo periodo de 2017, este primer semestre de año ha superado cualquier tipo de expectativas. Desde ANFAC (Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones) se ha informado de un crecimiento de las ventas del vehículo eléctrico del 99,39% desde comienzos de año hasta hoy, en total en cifras un volumen acumulado que hasta este mes de junio fue de 5.906 unidades, solo de eléctricos.

Las ventas de los vehículos eléctricos se duplican el primer trimestre de 2018

En junio, además, se ha incrementado en un 85,4% las unidades entregadas de este modelo de vehículos en España respecto al mismo mes del ejercicio anterior. En concreto, el volumen de comercialización de los eléctricos este mes pasado ha sido de 1.426 unidades. Los híbridos no se descuelgan y siguen mejorando en un 40,4% durante este 2018 llegando, de momento, a cerca 38.000 unidades entregadas en lo que va de año, mientras que en junio se vendieron 8.087 (un 62,4% más que el mismo mes del 2017).

En su conjunto, las ventas de turismos, cuadriciclos, comerciales e industriales eléctricos e híbridos, además de los autobuses durante estos primeros seis meses fue de 43.794 unidades (un 46,2% más que en 2017), y 9.513 sólo en junio (65,5% más). Unos datos que sin duda nos invitan a ser optimistas con el porvenir de la electrificación, que se superan mes a mes tanto en ventas como en desarrollo.

El 60% de los españoles considera el coche eléctrico “ideal para la ciudad”

Así lo confirma la III Radiografía de los Hábitos de Movilidad de los Españoles, realizada por el Foro de Movilidad de Alphabet. Seis de cada diez españolescreen en las posibilidades del vehículo eléctrico en sus desplazamientos urbanos, aunque cuestionan la aún creciente red de puntos de carga (64%), la autonomía (51%) y su coste (37%), como contras en su decisión por dar el salto al eléctrico.

Por otro lado, destaca llamativamente el dato de los ciudadanos con interés en utilizar el coche eléctrico. Hasta el 82% de los encuestados en nuestro país se ven atraídos a probar estos modelos (10% más que en 2015), aunque nunca lo hayan hecho y no sea como vehículo único y definitivo en sus trayectos diarios. Dentro de este grupo podemos encontrar, principalmente, jóvenes de entre 18 y 30 años. Las nuevas generaciones apuestan más por este tipo de movilidad responsable.

Parece que el futuro es optimista con los eléctricos, ya que hasta el 61% de los participantes creen que en diez años estos modelos marcarán nuestra manera de desplazarnos. Curiosamente, los hombres mayores de 60 años son quienes más coinciden con esta opinión, valorándolos como solución ideal para el futuro de la movilidad urbana.

El estudio también revela el apoyo a iniciativas polémicas como la de cobrar a usuarios de coches particulares el acceso a grandes ciudades, como ocurre en Londres. Hasta el 60% son favorables a este proyecto, entre los que destacan madrileños y barceloneses (50% y 40%, respectivamente), mientras que en Valladolid se encuentra la mayoría más desfavorable (70%).

Desde hace unos días, el Ayuntamiento de Alcalá de Henares en Madrid ha puesto en marcha el primer punto de recarga gratuito, que funcionará todos los días del año, las 24 horas, con un tope de dos horas por recarga. Una estupenda noticia que pone la primera piedra para solucionar el problema de la escasez de puntos de carga en plazas de parking privadas o en los lugares del trabajo. Crear una buena red de suministro de recarga es uno de los principales retos a los que se enfrenta el coche eléctrico.

Plan VEA: las nuevas ayudas al coche eléctrico que llegan

Como hemos visto, 2018 parece ser un año de buenas noticias para la movilidad eléctrica, y la llegada del Plan VEA es una de ellas. La reciente aprobación de este proyecto trae consigo una partida de 66 millones de euros en nuevas ayudas el coche eléctrico y su infraestructura, aunque aún no se sabe su fecha de puesta en marcha. Conforman el 0,6% de gastos del Estado para este año y hasta 50 millones del total irán destinados a la gestión de los concesionarios en beneficio de los futuros compradores. El restante se invertirá en la red de infraestrucuturas de movilidad sostenible ejecutado por el Ministerio de Industria.

Como punto destacable de este Plan VEA, es el dinero en forma de ayuda que recibirá el comprador en la adquisición, que parece que rondará las cantidades del Plan Movea, cercano a los 5.000 euros, en función del tipo de vehículo: vehículos eléctricos (coches y motos), coches híbridos e híbridos enchufables, de gas licuado del petróleo (GLP), de gas natural comprimido (GNC) y de gas natural licuado (GNL).

Por otra parte, Citroën apoya la adquisición de modelos ‘full electric’ con una oferta de 5.500€ a los que se suma un descuento adicional de 800€ para quienes financien su modelo eléctrico con PSA Finance.

Imágenes | Citroën Media CenterEMT Madrid