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Tras unos modestos inicios, Charge and Parking se muestra como una gran herramienta para todos aquellos que conducimos vehículos eléctricos. Con ella se revela la importancia de que exista una red deslocalizada de apoyo para los usuarios. Repasaremos cómo las plataformas de economía colaborativa se han convertido en un aliado fundamental durante el despegue de la movilidad eléctrica.

Poner en contacto a conductores y puntos de recarga

Como muchas de las mejores ideas de la historia, Charge and Parkingsurge de una necesidad cotidiana de la gente y de una forma muy sencilla de resolverla. Por un lado, propietarios de vehículos eléctricos, que necesitan localizar puntos de recarga. Por el otro, propietarios de estos puntos de recarga que se encuentran sin usar la mayor parte del tiempo.

El planteamiento de Charge and Parking es muy sencillo: poner en contacto a estos dos tipos de usuario de la forma más accesible que conocemos hoy en día: una plataforma online y una aplicación para smartphones. A través de ellos podemos registrarnos con uno de esos dos roles: ChargeUser o usuario de algún vehículo eléctrico; o ChargeOwner o propietario de algún punto de recarga.

El funcionamiento de Charge and Parking es diferente según nuestro rol. Como ChargeUser podemos buscar, reservar y utilizar puntos de recarga de todos los tipos, a precios muy competitivos. Una solución ideal sobre todo si nos vamos de vacaciones a algún destino que no conocemos del todo.

Como ChargeOwner, podemos registrar nuestro punto de recarga y ponerlo a disposición de otros a cambio de una contraprestación económica. También podemos establecer horarios y aceptar o rechazar reservas, por lo que nos supone un complemento ideal para los particulares cuando no estamos usando nuestro propio punto. Ahora que cada vez es más fácil instalar un punto de recarga en el hogar, plataformas como esta sirven para cubrir parte de los gastos.

La plataforma por su parte sólo se lleva una parte de esa contraprestación, en concepto de gastos de gestión y mantenimiento del sistema. Tanto el registro como ChargeUser o como ChargeOwner es completamente gratuito.

Vocación colaborativa

Como otras de las grandes empresas tecnológicas de la historia, Charge and Parking nace de un pequeño proyecto. Es una empresa íntegramente española, aunque su vocación es claramente globalizadora. La empresa como tal fue fundada en Picanya (Comunidad Valenciana) a principios de 2008, siendo presentada en el mes de enero de ese año en la sede de la Cámara de Comercio de Valencia. De hecho sus fundadores proceden del MBA que dicha institución realizó en 2017, siendo Charge and Park un proyecto desarrollado en el marco de dicho programa formativo.

Además, los fundadores pusieron en marcha una campaña de patrocinio por goteo en la plataforma de crowdfunding Kickstarter, donde se podía colaborar a partir de 5 euros y cuyo objetivo era alcanzar los 49.500 euros de financiación necesaria para su puesta en marcha. Esta campaña de lanzamiento ha reforzado aún más si cabe el carácter colaborativo de Charge and Parking, que ha formado la filosofía con la que cuenta hoy en día.

Charge and Parking es hoy una realidad, y cuenta con puntos de recarga registrados sobre todo en Comunidad Valenciana y Cataluña, aunque actualmente están extendiéndose por Madrid y otros puntos de España. En total cuentan con más de mil usuarios registrados, y ya buscan alianzas con otras plataformas y ayuntamientos para poder ampliarlos.

La importancia de los puntos de recarga vinculados

Aunque ya hemos contado en otras ocasiones que basta con un enchufe doméstico para cargar nuestro vehículo eléctrico, la aún limitada infraestructura de recarga de nuestro país es motivo de recelo entre el público. Se trata de hecho de una de las barreras psicológicas más frecuentes entre los potenciales compradores. Sin embargo, cada vez es más habitual encontrar puntos de recarga en nuestro país, y en muchas ciudades de todo tipo de tamaños.

Actualmente hay registrados en España entre 3.600 y 3.800 puntos en distintas plataformas. La mayoría están ubicados en centros comerciales y los aparcamientos públicos (tanto los parking de pago como los situados junto a edificios públicos). La cifra podría parecer escasa ante los 32.000 puntos de los Países Bajos o los 25.000 de Alemania; sin embargo, superamos ampliamente a países vecinos como Italia (2.700) o Portugal (1.500).

Además, podrían ser más los puntos de recarga realmente instalados en nuestro país, pues se estima que el número supera las 5.000 localizaciones donde aparcar y cargar nuestro vehículo. Ello se debe a que muchos particulares con puntos de carga privados (denominados “puntos vinculados” por estar asociados a un vehículo concreto) no los registran, bien por desconocimiento bien por dejadez.

Mientras las electrolineras van apareciendo poco a poco, la contribución de los usuarios particulares con puntos de recarga vinculados será fundamental para poder cubrir buena parte de nuestra geografía. Y por eso es importante la aparición de plataformas como Charge and Parking para que los propietarios se animen a compartirlos. Es el punto donde la economía colaborativa se presenta como fundamental para la popularización del vehículo eléctrico.

La movilidad eléctrica, una cuestión de todos

No en vano, la plataforma de puntos de recarga más grande de España es colaborativa. O eso afirman desde Electromaps, web que desde hace más de ocho años sirve como mapa y fuente de información para usuarios de vehículo eléctrico de todo el mundo. Actualmente tiene registrados más de 60.000 puntos de carga, de los cuales más de 3.600 estarían en nuestro país.

El carácter colaborativo ha sido fundamental para el éxito de Electromaps en nuestro país, pues sin instituciones ni empresas detrás del proyecto, habría sido imposible mantener una base de datos como esta. Y no sólo en la tarea de registrar la ubicación de los puntos de recarga; una parte fundamental de los usuarios particulares de Electromaps es la referenciarlos e informar (en la medida de lo posible) del estado de las instalaciones y de cómo se activan una vez el usuario se encuentra presente en el lugar.

En Electromaps, los propietarios de puntos de recarga vinculados también juegan un papel fundamental. En la plataforma ganan una especial visibilidad aquellos que, de forma altruista y desinteresada, deciden poner a disposición de los demás usuarios sus propias infraestructuras. Pero en este sentido, la plataforma también reconoce la importancia de incentivar y motivar a que todo tipo de propietarios (también negocios como hoteles o restaurantes) se decidan a publicar y compartir sus puntos de recarga: Cuanto mayor sea la infraestructura, más serán los potenciales compradores que se animen a comprar un vehículo eléctrico.

Compartir también coche eléctrico

La idea de compartir los recursos y las infraestructuras, propia de las plataformas colaborativas, ha supuesto un cambio de mentalidad en el usuario sin precedentes. El concepto de propiedad se ha transformado en el derecho de uso, con lo que muchas personas sin relación pueden compartir un mismo bien, haciéndose un uso más eficiente del mismo. Este mismo cambio de mentalidad es el que está propiciando el éxito del carsharing, donde el usuario no paga por la propiedad del vehículo sino por el derecho a usarlo.

El carsharing, además, se ha mostrado como un aliado fundamental para la movilidad eléctrica. Un coche eléctrico compartido permitirá a muchos usuarios tener la experiencia de conducir un vehículo de estas características. Es, en ese sentido, el primer contacto que muchos tendrán con un vehículo eléctrico, que resulta así más accesible a un público que podrá eliminar de primera mano los prejuicios sobre el coche eléctrico.

Y lo que es bueno para la movilidad eléctrica, es bueno también para los fabricantes que apuestan por ella. No en vano, Groupe PSA (al que pertenece Citroën ) ha decidido adquirir recientemente el cien por cien de la empresa de carsharing Emov. La marca francesa ya estaba presente en la plataforma a través de su flota de más de 600 unidades del Citroën C-Zero en Madrid, y otras 150 en Lisboa. Y gracias a ello, son más de 300.000 personas en las dos capitales las que comparten movilidad eléctrica en sus calles.

Imágenes | CitroënCharge and Parking |Electromaps | iStock/Scharfsinn86